La Colmena.

Hoy he tenido un primer y alucinante contacto con el mundo de la apicultura. Nada más bajar del coche una de las anfitrionas me dio una calurosa bienvenida picándome en la cara, pero una vez hechas las presentaciones el resto de la visita fue una pasada.

Aquí os dejo un copia/pega de la web http://es.orkin.com/, para entender un poco mejor este fascinante mundo:

El ciclo de vida de una abeja comienza cuando la reina de la colonia pone sus huevos dentro de las celdas individuales de un panal de cera.

Las reinas almacenan más de cinco millones de espermatozoides dentro de sus cuerpos, lo que les permite poner huevos durante toda su vida después de un único vuelo nupcial. Cuando los huevos eclosionan, los huevos que fueron fertilizados se convierten en obreras y lo huevos no fertilizados se convierten en zánganos (abejas machos). Es responsabilidad de la reina poner suficientes huevos fertilizados para producir una fuerza laboral que pueda sostener a la colonia.

Las abejas pasan a través de cuatro etapas de desarrollo: huevo, larva, pupa y adulto. Los huevos de las abejas miden aproximadamente un milímetro de largo. La reina examina sus huevos antes de ponerlos uno junto a otro en el centro de los panales de cera, con polen alrededor de ellos. Las reinas pueden poner hasta 2.000 huevos por día durante toda la primavera. En cuanto las reinas envejecen, el número de huevos que ponen disminuye significativamente. También pueden llegar a no ser capaces de colocar los huevos en proximidad a otros, lo que resulta en panales irregulares de cera.

Después de tres días, los huevos eclosionan en larvas que no tienen ojos, alas, patas o antenas. Algunas abejas de la colmena serán las responsables de alimentar a las larvas con una combinación de polen y miel. Seis días después de haber eclosionado como larvas, pasan a la tercera etapa de desarrollo, pupas: tejen capullos y permanecen en ellos por siete ó diez días más, al final de los cuales emergen como abejas adultas.  Como las hormigas, las abejas recién nacidas adquieren responsabilidades diferentes que contribuirán a la supervivencia de la colonia.

Para poder producir miel, las abejas consumen el polen y el néctar de las flores. La mayoría de las larvas de las abejas de la miel se alimentan de miel, pero las larvas elegidas para ser futuras reinas son alimentadas con jalea real. La jalea real es una secreción blanca producida por las obreras jóvenes. Esta substancia contiene polen y elementos químicos de las glándulas de las obreras. Las obreras y los zánganos son alimentados con jalea real cuando son larvas, mientras que las futuras reinas son alimentadas con jalea real a través de todas las etapas de su desarrollo.

Como las futuras reinas comen jalea real, crecen con rapidez y llegan a ser de doble tamaño que las otras abejas de la miel de otras castas. Las abejas obreras van en busca de comida y cuando encuentran una fuente de néctar, consumen todo el néctar que les es posible. Al regresar a la colmena, una obrera pasa el néctar a otra obrera. Esa obrera mantiene el néctar en su lengua hasta que el líquido se evapora y así se transforma en miel. Las obreras almacenan luego la miel dentro de las celdillas ubicadas dentro en la colmena.

Me sorprendió mucho la ferocidad con que las abejas defienden la colmena, las veía picar una y otra vez el objetivo de la cámara, sin conseguirlo claro, pero con una agresividad increíble…

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